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STAR WARS ES UNA DE LAS SAGAS MÁS QUERIDAS EN EL MUNDO DE LA CIENCIA FICCIÓN Y POSIBLEMENTE LA MÁS RENTABLE DE LA HISTORIA. EN UNA GALAXIA TAN DENSA QUE HA IDO EXPANDIÉNDOSE DURANTE DÉCADAS, ES NORMAL QUE INCLUSO LOS SEGUIDORES MÁS ENTUSIASTAS PUEDAN DESORIENTARSE. CIUDADES, PLANETAS, LUNAS, LENGUAS, RAZAS, ORGANIZACIONES, HISTORIAS Y, SOBRE TODO, INFINIDAD DE PERSONAJES. AL IGUAL QUE EN OTROS UNIVERSOS CINEMATOGRÁFICOS O LITERARIOS, RESULTA INEVITABLE QUE SUS FANS ACABEN DIFERENCIÁNDOSE EN DOS CLASES DE PERFILES. POR UN LADO, AQUEL QUE ANSÍA SABERLO TODO E INVESTIGA EN LIBROS, CÓMICS, SERIES O VIDEOJUEGOS. POR OTRO, EL FAN MÁS CASUAL QUE, SIN DUDAR SOBRE SU AMOR POR LA FRANQUICIA, NO CONOCE MUCHO MÁS ALLÁ DE LO QUE ACONTECE EN LA GRAN PANTALLA. EN ESTE ARTÍCULO TRATAREMOS DE PROFUNDIZAR UN POCO EN LA HISTORIA DE CIERTOS PERSONAJES ICÓNICOS DE STAR WARS CON EL FIN DE QUE PODAMOS OBTENER EL RANGO DE MAESTRO EN LA PRÓXIMA REUNIÓN DEL CONSEJO JEDI.
 
 
Álvaro LOZANO / Andrés TRIVER
 

 
 
 
 
 
DARTH MAUL
  
 
  
 
Darth Maul fue un zabrak del planeta Dathomir convertido en Lord Sith. En dicho planeta existía un clan llamado Hermanas de la Noche, el cual estaba constituido únicamente por hembras manipuladoras de magia oscura, y un escalafón por debajo se encontraban los Hermanos de la Noche -zabraks dominados por las Hermanas-. Maul nació en el seno de los Hermanos y fue entrenado por ellos durante buena parte de su infancia, hasta que Darth Sidious (Canciller Palpatine) lo recogió y lo educó en los caminos del lado oscuro de La Fuerza. A lo largo de varios años este joven zabrak sirvió bajo las órdenes del Señor Oscuro de los Sith desempeñando diversas misiones de infiltración o asesinato.
 
Durante la invasión de la Federación de Comercio en el planeta Naboo (Episodio I) Darth Maul seguía la misión de eliminar a los embajadores Jedis que el Senado Galáctico había mandado para afrontar el problema diplomático respecto al bloqueo comercial del planeta. Maul llegó a asesinar al Maestro Qui-Gon Jinn, sin embargo, tras cumplir su cometido fue cortado por la mitad y despeñado a un vertedero de residuos a a manos de Obi-Wan Kenobi (su supuesta muerte en La amenaza fantasma), a quien guardaría rencor de por vida por la humillante derrota. Tanto la Orden Jedi como Palpatine pensaron que Darth Maul había muerto. No obstante, su odio hacia el entonces Padawan le ayudó a sobrevivir y durante muchos años se mantuvo oculto en el Borde Exterior de la galaxia.
 
El guerrero zabrak suplantó sus piernas por un implante de seis patas cibernéticas de morfología arácnida. Poco a poco fue perdiendo el juicio y consumiéndose pensando solo en su venganza y en la vergüenza de su fracaso. La Madre Talzin, líder de las Hermanas de la Noche, intuía que Darth Maul aún estaba vivo y decidió enviar a su hermano, Savage Opress, para que lo buscara. Este encuentro, lejos de ser amistoso, se convirtió en una batalla entre ambos hermanos, hasta que Maul por fin entró en razón y se dispuso a marcharse con Savage. Eso sí, justo antes de eso cambió sus patas de araña por dos piernas robóticas de viejos droides de la Federación de Comercio, ya que se encontraba en un mundo repleto de desechos. Además, Talzin terminó de sanar su mente y los hermanos acabaron formando un tándem temible, olvidándose de los Señores de los Sith.
 
En las Guerras Clon, que enfrentaban a la República Galáctica frente a la Confederación de Sistemas Independientes, Maul no intervino activamente en las batallas, aunque buscó a Kenobi para darle muerte por las rencillas del pasado. Hubo varios encontronazos con su némesis Jedi, pero todos acabaron con la derrota parcial de Maul o con la huida de Obi-Wan, lo que acrecentó cada vez más la sed de venganza del primero. En algún punto entre el Episodio II y el Episodio III, Maul y su hermano aterrizaron en un planeta del Borde Exterior denominado Mandalore. Allí fundarían la Sombra Colectiva, una alianza secreta de grupos de insurgentes compuesta por los propios Hermanos de la Noche, el sindicato del crimen Sol Negro, los traficantes de especias de la Familia Pyke, el Clan Hutt y la Guardia de la Muerte, una organización terrorista autóctona.
 
 
 

 
 
Maul y Savage Opress comenzaron a efectuar distintos tipos de actos criminales con la ayuda de la Sombra Colectiva y siempre con la excusa de favorecer el bienestar de Mandalore. El más importante sería el ataque a la capital del planeta, Sundari. Para su sorpresa, allí serían capturados por la Guardia de la Muerte y su líder, Pre Vizsla, que llevó a los hermanos ante la justicia y se convirtió en un héroe para el pueblo. Vizsla no solo arrestaría a los hermanos zabrak, sino que también derrocaría y arrestaría a la duquesa Satine Kryze, gobernadora de Mandalore y amante de Obi-Wan Kenobi. Pero Maul lograría escapar de prisión. Retó a Vizsla a un combate y acabó dándole muerte, arrebatándole así el sable oscuro, un sable láser milenario construido por los mandalorianos y que simbolizaba la supremacía sobre todo el planeta.
 
Después de dar el golpe de Estado en Mandalore, Darth Maul le hizo creer a la población que el asesinato de Vizsla había sido obra de Satine, quien también había conseguido fugarse de la cárcel. Descubrió a la duquesa intentando huir del planeta junto a Kenobi y la estranguló en las mismas narices del Maestro Jedi, dando inicio a un pequeño pero breve reinado del zabrak. Todos sus planes fueron truncados cuando la situación llegó a oídos de Darth Sidious, que decidió presentarse en persona en Mandalore para ver qué había sido de su antiguo aprendiz. Sidious no se mostró receptivo ante la buena predisposición de Maul y su batalla contra ambos hermanos finalizaría con la muerte de Savage. "Hermano, no soy un aprendiz digno. No soy como tú. Nunca lo fui..." serían sus últimas palabras. De esta forma, Sidious demostraba su tremendo poder y su estatus como uno de los mejores espadachines de la época.
 
Maul fue capturado por Sidious, quien lo mantuvo prisionero durante algún tiempo, pero éste logró escapar y volver a Mandalore donde se recuperó. Ya en los últimos días de las Guerras Clon huyó del planeta a causa del asedio del Gran Ejército de la República, coincidiendo con el magistral golpe de Estado de Sidious en el Senado Galáctico y la ejecución de la Orden 66, que obligaba a los soldados clones a ejecutar a todos los Jedis. Maul no tuvo más remedio que volver a la clandestinidad y durante muchos años permaneció oculto de todas las miradas. Se instaló en Dathomir y lideró una nueva organización criminal, Crimson Dawn (Alba Escarlata). Más tarde, en su viaje a Malachor en busca de un holocrón Sith que le permitiría destruir cualquier forma de vida, su nave colisionó y quedó atrapada en el planeta.
 
Un joven Padawan, Ezra Bridger, encontró a Maul en una misión en Malachor, donde estaba el templo olvidado de los antiguos Señores Sith (Star Wars Rebels). En aquel templo encontraron unos holocrones que solo podían ser desbloqueados si un miembro del lado luminoso y otro del lado oscuro unían sus fuerzas; gracias a ello, Maul descubrió dónde se ocultaba el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi tras años de incansable búsqueda, por lo que no dudó en ir a su encuentro. Al llegar a Tatooine, lugar originario de Anakin Skywalker y en el que el Maestro Kenobi permanecía exiliado, Maul encontró a su enemigo cerca de una pequeña granja de humedad. Allí mantendrían un enfrentamiento breve pero intenso. El combate acabaría con la muerte de Maul en brazos de Kenobi, pero con una sensación de paz en su interior. Estaba convencido de que el niño que el Jedi protegía era el elegido, el que les vengaría tanto a él como a su venerado rival.
 

  
  
 
BOBA FETT
 
  
 
 
 
La historia de Boba Fett empieza en el planeta Kamino, donde pasó gran parte de su infancia junto a otros niños idénticos a él. Todos eran clones de Jango Fett. Sin embargo, Boba era un clon puro de su "padre". A diferencia de los demás, no fue modificado genéticamente para alcanzar su etapa de madurez en pocos años, por lo que veía cómo el resto de los niños crecían más rápido que él. Durante esta etapa en Kamino, viajó con Jango en varias ocasiones para cumplir diferentes misiones por toda la galaxia, en las cuales adquirió experiencia tanto en el combate como en el oficio de cazarrecompensas. En la Batalla de Geonosis, Jango fue asesinado por el Maestro Jedi Mace Windu bajo la atenta mirada de Boba, quien juró que se vengaría de los Jedi, especialmente de Windu. "Podría haber sido un buen chico, si no fuera porque vi como un Jedi decapitó a mi padre ante mis ojos", confesaría el niño clon posteriormente.
 
Después de la muerte de su padre, Boba se dio cuenta de que no existía ningún lugar seguro para él, por lo que empezó a vivir en la clandestinidad. La cazarrecompensas Aurra Sing capturó al chico y lo entregó al Conde Dooku, que no pudo evitar que el muchacho huyera durante el ataque de la República a Raxus Prime. Boba acabó en manos de los clones y fue enviado a un orfanato en Bespin, de donde consiguió escapar algunos días después gracias precisamente a Sing. La cazarrecompensas casi-humana quería manipularlo para adueñarse de todos los créditos que el difunto Jango tenía en el Banco de Aargau, pero Boba logró escabullirse de nuevo.
 
Boba Fett pasó un tiempo vagando por la galaxia hasta que decidió contratar tres cazarrecompensas para vengar la muerte de su padre (Aurra Sing, Bossk y Castas). La misión no era nada más y nada menos que asesinar a Mace Windu. Para ello, Boba se infiltró en la Brigada de Cadetes Clon con el apodo de 'Lucky' para más tarde abordar un Destructor Estelar clase Venator llamado Endurance (Resistencia). En este Crucero de Ataque de la República viajaban el Maestro Jedi Windu con el Maestro Jedi Anakin Skywalker. Boba colocó una bomba en el cuarto de Windu, pero su plan erró cuando un soldado clon entró en la habitación antes que el Jedi. Boba perdió los nervios y destruyó el núcleo del reactor de la nave, aunque los Jedis lograrían huir en sus cazas.
 
 
 

 
 
El Maestro Skywalker y el Maestro Windu descendieron hasta el planeta Vanqor y accedieron a los restos de la nave destruida. En ella encontrarían el casco que un día había pertenecido a Jango Fett y, al levantarlo, Anakin accionó una nueva bomba, pero Windu consiguió salvarlo de una muerte segura mediante un tirón de Fuerza. Después de meditarlo, Windu se dio cuenta de que su atacante misterioso no era otro que Boba Fett, el hijo del cazarrecompensas que había matado en la arena de Geonosis y la base genética de todo el Ejército de Clones. Esta situación sobrecogió al Maestro Jedi, ya que sabía que Jango había sido uno de los mayores especialistas en el asesinato y ahora su hijo había heredado su habilidad. Boba ignoraba que ambos Maestros habían sobrevivido.
 
Boba Fett acabó dándose cuenta de que se estaba juntando con gente de muy baja calaña e intentó alejarse de ellos. Poco después, Ahsoka Tano, discípula de Anakin, y el Maestro Jedi Plo Koon lo encontrarían y lo llevarían a una prisión republicana de Coruscant. El joven confesó su arrepentimiento por sus actos, pero nunca perdonaría ni a Windu ni a la Orden Jedi. Al cabo de los años, Boba viajó a Tatooine y permaneció durante mucho tiempo bajo la custodia del criminal Jabba el Hutt. El gánster lo acogió como pago por la deuda que aún tenía con Jango por la eliminación de Gardulla la Hutt, una de las señoras del crimen de Tatooine. De esta forma, este planeta del Borde Exterior se convirtió en lo más parecido a un hogar que Boba había tenido en mucho tiempo.
 
En los siguientes años, Boba siguió trabajando para el Hutt y en ocasiones para el Imperio. Después de la destrucción de la primera Estrella de la Muerte, fue llamado por Darth Vader junto con otros cazarecompensas con el objetivo de atrapar a Han Solo, quien finalmente sería capturado en Ciudad Nube, una colonia minera de gas Tibanna que flotaba en las nubes del planeta Bespin. Boba sería el encargado de llevar a Solo congelado en carbonita al palacio de Jabba en Tatooine (Episodio V). Los días de Boba Fett aparentemente acabaron cuando el Jedi Luke Skywalker fue al rescate de su amigo Han Solo y este último asestó un golpe en la mochila propulsora de Boba, lo que le hizo caer al Sarlacc para sufrir una digestión de mil años... o eso se cree.
 
En el antiguo universo expandido, antes de la compra de Lucasfilm por parte de Disney, la historia de Boba se prolongaba varios años más adelante, ya que el cazarrecompensas mandaloriano terminaba escapando del estómago del Sarlacc. En esta nueva situación de la franquicia aún se desconoce qué ocurrirá con este personaje. ¿Boba lograría sobrevivir o por el contrario murió allí definitivamente? El tiempo nos lo dirá...
 
 

  
 
  
SOLDADOS IMPERIALES
  
  
 
 
 
Después de hacer un recorrido por las biografías de personajes tan carismáticos y enigmáticos como son Darth Maul y Boba Fett, nos gustaría resolver una de las preguntas más planteadas por los seguidores de la saga Star Wars: ¿Cómo es posible que en los primeros episodios los clones fueran auténticas máquinas de combate mientras que en la Era Imperial son incapaces de acertar un solo disparo? Dicha pregunta que nos hemos cuestionado todos en repetidas ocasiones tiene una respuesta que se halla dentro de misma historia.
 
Tras la ascensión al poder por parte del Emperador, el Ejército de los Clones fue dejado en desuso por los altos costes que necesitaban (creación, mantenimiento...), así que el Imperio dejó de fabricar clones progresivamente mientras incluía en sus filas soldados estándar. El adiestramiento de estos soldados era bastante más barato que el de los clones, lo que le permitía al Imperio realizar reclutamientos en masa, algo que facilitó sobremanera la expansión del Imperio Galáctico. Todo esto era una estrategia del Emperador para poder poner muchos sistemas bajo su yugo, pues los nuevos adiestrados eran sometidos a un lavado de cerebro nada más entrar en la academia. Este nuevo ejército posterior a los clones no era tan especializado en el combate, pero sí tan vasto que, de producirse bajas en sus tropas, siempre dispondría de recambios.
 
Muy pocos fueron los clones que sobrevivieron a tiempo de la trilogía clásica. Sin embargo, gracias a la serie Star Wars Rebels sabemos que el querido comandante Rex estuvo presente en los eventos ocurridos en la luna de Endor. Allí, el gobierno imperial fue masacrado por la Alianza Rebelde, con el asesinato del Emperador y la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte como desenlace. Así que ya sabéis, para los soldados imperiales de la trilogía clásica simplemente adaptaron la estética clon a sus uniformes militares, pero realmente son reclutas corrientes con un adiestramiento básico.
 
 

 
  
 
JAR JAR BINKS
  
  
 
 
 
Para cerrar el artículo y en un tono más anecdótico, nos gustaría hablar sobre la etapa desconocida de Jar Jar Binks tras los acontecimientos acaecidos en el Episodio III. Después de La venganza de los Sith y la ascensión del Emperador, la presencia del gungan bobalicón desapareció sin dejar rastro. Jar Jar permaneció en el Senado Imperial hasta prácticamente su disolución. Entonces regresó al planeta Naboo para poder vivir en paz, ya que no quería formar parte del Imperio.
 
Sin embargo, todos los hechos del pasado repercutieron en Jar Jar durante su estancia en Naboo, donde casi nadie sabía ya su nombre -no había querido volver a la ciudad de los gungans por vergüenza- y en Theed (capital de Naboo) era poco más que un mendigo. Poco tiempo después del Episodio VI, una vez el imperio había sido derrotado, Jar Jar Binks podría respirar tranquilo, aunque con un remordimiento vitalicio; recordemos que él fue quien propuso en el Senado la creación del Ejército de los Clones para la República y para el aquel entonces Canciller Supremo Palpatine, lo que significó el comienzo de las Guerras Clon que derivaron en el futuro Imperio Galáctico.
 
La historia que narramos a continuación está en el libro Deuda de vida de la trilogía de Star Wars: Aftermath (Consecuencias). En la ciudad de Theed, Jar Jar Binks solía ir a una plaza con una fuente para entretener a los niños que pasaban por allí. Solo los críos se acercaban, mientras que los adultos intentaban evitarlo de todas las maneras posibles, ya que sabían quién era (aunque, como dijimos anteriormente, ni siquiera sabían su nombre). Un día uno de los niños se acercó a Jar Jar y este, entre sus bromas y tonterías típicas, acabó confesándole al pequeño con cara de tristeza que creía que la gente le odiaba "porque en el pasado hizo cosas muy malas". Este es el final de la historia de Jar Jar Binks, pues en las precuelas este personaje no había sido aceptado del todo bien por el público. .
 
 

  
  
Como habéis podido comprobar, el universo Star Wars está formado por multitud de historias que se entrelazan entre sí, y que en cada recoveco hay anécdotas que merecen la pena ser contadas. En esta galaxia tan lejana podemos encontrar una inmensa cantidad de razas, planetas, personajes carismáticos y queridos y otros no tanto, conflictos bélicos y diplomáticos... Todo ello forma una rica cosmología que anima a sus fans a sumergirse y fantasear. Por eso volveremos pronto con nueva información sobre algunos de los eventos más relevantes dentro de la saga. Que La Fuerza os acompañe.